Friday, July 31, 2009


LISBOA
Lisboa, 24 agosto MMIV
Ocres tejados, desvaído blanco de los muros,
jaramagos que salen del balcón y de las tejas
sin pudor alguno, con la inocencia de un buen salvaje.
Ninguna cosa oculta aquí su antigüedad,
su noble mugre de aristócrata arruinado
por refinados vicios, que conserva
un oxidado puñal y su apostura de antaño.
Lisboa tiene color de lento atardecer,
de crepúsculo postergado hasta la noche,
de luz tamizada por un amarillento visillo.
Todo aquí es noble, monárquico y antiguo,
distinguido como un viejo monasterio
de una orden casi extinta, todo aquí
tiene un cierto olor a humedad de catedral
o a cuero de viejo incunable.
Ahora sé, en la rua sin salida de esta tarde,
que la vida sólo es una faena bella y melancólica.
TOMÁS SALAS
(es además autor de una versión al castellano de la célebre Oda a los mártires de España de Paul Claudel, que viene a sumarse a las clásicas de Jorge Guillén y Leopoldo Marechal, ambas de 1937)

2 comments:

Javier de Navascués said...

Me pregunto últimamente por qué tantos escritores españoles son, somos, lusófilos.

el zurdo said...

Me incluyo.


http://shadowline1.com/lineadesombra/lisboa


http://zurdman.blogspot.com/2008/09/leido-en-la-canicula-2.html