Tuesday, November 19, 2019

Juan de Avalos a pie de obra


Debido a las limitaciones del blog en cuanto a tamaño de los videos,
me he visto obligado a dividir la entrevista en dos partes.

Primera parte

Segunda parte

Saturday, November 16, 2019

Medio siglo después


1ª entrega. Documental de Francisco Robles sobre Romero Murube
2ª entrega Pueblo lejano: Los Palacios
3ª entrega Mediodía
4ª entrega  Federico
5ª entrega  Jardinería y visitas
6ª entrega  Sevilla en los labios
7ªCon el Caudillo y Salazar
8ª El Volkswagen negro

Wednesday, November 13, 2019

La culpa de todos

El envío de este artículo provocó hace años mi expulsión fulminante de un periódico digital  en el que había colaborado durante un año.

Gozamos en España de una serie de comentaristas de un amplio espectro de brillantez que no escatiman sus críticas al Gobierno, obras maestras algunas de orfebrería literaria. Esas críticas nunca se plantean, sin embargo, los motivos profundos y determinantes del desgobierno del Gobierno, y cumplen así con el ritual democrático del derecho al pataleo, derecho al que no se limitaron ciertamente durante el último quinquenio del “régimen anterior". Ahí están las hemerotecas. El "régimen anterior" tenía los días contados; su salud política era inseparable de la salud física de la persona que lo encabezaba, cuyo fin se sabía próximo, así que nadie apostaba por su supervivencia, sobre todo desde la eliminación violenta de Carrero Blanco. La crítica política de la época no se detenía, como ahora, en el dintel de las Leyes Fundamentales, sino que en la medida de sus fuerzas contribuyó a la derogación de esas Leyes, que juzgaba anacrónicas. Ahora es distinto. El régimen que tenemos no está viejo y gastado, como el anterior; es senil e inoperante, pero como ningún sanedrín neocapitalista ha dicho que hay que acabar con él, los sabios doctores de la crítica política se ocupan a fondo de los síntomas, los describen brillantemente, pero se niegan a reconocer la naturaleza de la enfermedad. Es como si un médico viera a un paciente que escupe sangre y no se puede tener en pie y se negara en redondo a admitir la más remota posibilidad de tuberculosis y además le recetara un calmante a base de morfina y un pañuelo de seda roja, como dicen que llevaba Alfonso XII, para que no se noten los continuos esputos.
El hombre de la calle, que no opina a tanto la línea, sino que dice con una irresponsabilidad gratuita lo primero que se le viene a la mente, cuando ve que la nación escupe sangre sin cesar, les echa la culpa, primero a los bacilos de Koch, y después al sistema que se niega, por sistema justamente, por razones insondables de ecología política, a combatir a los bacilos de Koch, declarados especie protegida.

A más de uno de esos críticos "reprimidos" - como se autotitularán el día que cambien las tornas - no le gusta que le echen la culpa a la democracia de los crímenes que en toda impunidad deja cometer, y alega que bajo el denostado "régimen anterior" también se cometieron crímenes como el asesinato de Carrero Blanco y el estrago de la calle del Correo. También dice que fueron "numerosísimos" los velatorios por aquel entonces de agentes de las fuerzas de seguridad y turbulentas las manifestaciones de la "ultraderecha" que pedía mano dura a los gobernantes. Todos podemos ver en los campeonatos mundiales que también se les meten goles a los mejores guardametas del mundo, sobre todo si están en el ocaso de su vida profesional, y el análisis del gedeónico superlativo prefiero dejárselo a los "numerosísimos" expertos en estadísticas macabras que por desgracia tenemos que tener ahora en España. Lo que no ha cambiado es la actitud de la "ultraderecha"; la única diferencia es que resultaba más fácil encaramarse a las verjas de Castellana, 3 de lo que resulta llegar a una distancia prudente del bunker de la Moncloa.
Tal vez el crítico, en su justa indignación, se pase algo de raya al calificar de crímenes unos hechos que, por propiciar el advenimiento de la democracia, ésta sancionó y condonó agradecida, amnistiando entre aplausos de hemiciclo a sus autores y apartando del servicio o postergando a los funcionarios policiales que con más celo y eficacia habían trabajado en su busca y captura.
En el curso de los cada vez más "numerosísimos" y "frecuentísimos" velatorios se escuchan voces inconvenientes y verdades como puñetazos, y esto molesta al cronista, pero más le molesta si cabe el que la familia del muerto envuelva el cadáver en la bandera por la que juró morir y murió o mande a paseo a las autoridades que vienen a arrimar el ascua del cadáver a su miserable sardina política. "Los muertos son de todos", se nos dice, porque no hay valor para decir que los muertos hay que arrebatárselos a sus seres queridos y a los que, por compartir sus ideales y sus lealtades, se oponen a que los que los dejaron morir tergiversen en su provecho el sentido de su sacrificio. Decir "los muertos son de todos" es como decir "Hacienda somos todos"; bonitos lemas para definir el carácter macabro y rapaz de un régimen totalitario. Pero los muertos no son de todos; los muertos no son de ninguna democracia totalitaria; lo que es de todos es la culpabilidad de su muerte. Todos somos culpables desde el punto y hora en que participamos en grotescas y costosas mascaradas electorales y pagamos religiosamente nuestros impuestos para que con ellos el Gobierno que nos hemos dado a nosotros mismos le regale no sé cuántos sacos de millones a Herri Batasuna, sabiendo de sobra en qué los va a emplear.
La aberrante jurisprudencia de Nuremberg - aberrante no porque lo diga yo, sino porque lo dijo en su día hasta Jiménez de Asúa - inventó para el pueblo alemán la figura de delito de la culpabilidad colectiva. La Historia dirá si el pueblo español está o no incurso ahora en ese supuesto delictivo.

Monday, November 11, 2019

De vita beata

 La vida de un poeta, por plena que sea, no puede soslayar esos  momentos de soledad en que se hace el arqueo de lo vivido, que en el caso de Enrique García-Máiquez es un examen de conciencia. En un examen de conciencia el hombre, y más si es poeta, dialoga consigo mismo. En muchos poetas de nuestro tiempo, el examen de conciencia ha sido sustituido por la exploración del subconsciente como la confesión por el psicoanálisis. No es este ciertamente el caso de García-Máiquez al poner en verso  el estado de ánimo con que recapitula una historia, la de su paso por este mundo, de milagros  y bienaventuranzas.





Friday, November 08, 2019

Chile en el corazón


 Cualquier parecido entre lo de Chile y lo de Cataluña es pura coincidencia

Vean y oigan a José Antonio Kast, Presidente del Partido Republicano 

                                             Barcelona 1934

Thursday, November 07, 2019

Campuzano suma y sigue


Con Pedro Pablo, nacido el 12 de noviembre de 1978



Saturday, November 02, 2019

Soledad sabe una copla

En otra edición de lujo, y con ilustraciones de Juan Lamillar y un bonito prólogo de García Barbeito, José Mateos nos da los versos de un poeta cuya niñez transcurrió en la misma casa del barrio de San Bernardo en que nació Pepe Luis Vázquez, Víctor Jiménez. Me imagino que el título, más bien pesimista del libro, lo ha puesto el autor a sabiendas de la mala prensa que entre los poetas y eruditos sesudos y amargados tiene una aproximación y un tributo a la poesía popular que no son otros que los que siempre se les reprochó, por ejemplo,  a Villalón, a Lorca o a Alberti. En estos días conmemoramos en Sevilla el medio siglo de la muerte de un coetáneo de estos poetas, Joaquín Romero Murube, poeta, más que de soleares, de la Soledad, una soledad cifrada en la hermandad de la que fue cofrade y con cuya túnica fue amortajado. 

Monday, October 28, 2019

Otro que habla "sin complejos"

El domingo pasado es el malagueño  Francisco Linares el que habla "sin complejos" del "dictador"

Sunday, October 27, 2019

El socialismo visto desde la Casa Blanca

El socialismo según Donald Trump

(Puesto en romance por Luis del Pino el pasado sábado en Sin complejos)

Friday, October 25, 2019

Mucho franqueo

De las páginas, intonsas a medias, de un libro que saco al azar de mi biblioteca, para evadirme o consolarme con las miserias del pasado de las miserias del presente: Las tragedias grotescas, se cae esta tarjeta, que reproduzco mayormente por el "franqueo". Tanto el destinatario como el titular de las señas ginebrinas, íbamos a la sazón de "antifranquistas" por la ciudad de Calvino. El remitente, amigo mío de toda la vida y único superviviente del grupo gaditano de la revista Platero, Serafín Pro Hesles, nos daba, como puede verse, si no queríamos caldo, taza y media. Como detalle curioso debo añadir que Serafín, llamado a la Corte por Fernando Quiñones y colocado por él en Selecciones del Reader's Digest, visitaba cada año a don Pío Baroja en su domicilio de la calle de Ruiz de Alarcón el Día de la Epifanía y le llevaba un roscón de Reyes.