Thursday, September 25, 2014

Rajoy rima con Godoy

Adiós, Rajoy, adiós

RAFAEL  SÁNCHEZ  SAUS 
           DIARIO DE SEVILLA, 25 DE SEPTIEMBRE DE 2014
GALLARDÓN se ha visto obligado a dimitir, pero quien a partir de ahora va a sufrir el rechazo de millones de votantes y simpatizantes del PP es Mariano Rajoy. Rajoy no ha querido enterarse nunca de que su gran victoria electoral de 2011 fue posible porque en toda España se había despertado, por fin, un ansia de regeneración que abarcaba no sólo la necesidad de reformas económicas, también otros muchos aspectos de la vida política y social. Poco a poco y desde el principio, con sus agravios a las víctimas del terrorismo, su tibieza en la lucha contra la corrupción, su minimalismo reformista en cuestiones tan centrales como la educación o el peso de las administraciones públicas, su negativa a afrontar cualquier modificación del asfixiante y suicida desmadre autonómico o su pasividad ante el desafío separatista catalán, ha ido dando muestras de una incapacidad y, lo que es más grave, una falta de principios que la renuncia al proyecto de reforma de la criminal ley Aído no ha hecho más que confirmar de manera aplastante. Cualquier elector del PP tiene ya todo el derecho a preguntarse para qué sirvió su voto si el único objetivo de Mariano Rajoy ha sido consagrar todo lo esencial de la etapa de Zapatero y seguir gobernando para los mismos grupos de presión social y mediática que entonces, sin ningún tipo de consenso ni diálogo, impusieron a todos los españoles su agenda sectaria.

¿Cuál será la siguiente renuncia de Rajoy en su permanente carrera hacia ese centro progresista que, cuanto más corre el PP, más se aleja hacia la izquierda? Los argumentos empleados hoy para deshacerse del equipaje provida pueden servir mañana para cambiar la forma del Estado, ceder ante el catalanismo montaraz, sacrificar la Monarquía o entregar Melilla. ¿Por qué no? Todas estas son cuestiones que verían con buenos ojos, si se les presiona un poco, esos mismos ciudadanos a los que ahora se ha deseado satisfacer a costa de uno de los sectores hasta el momento más fieles y seguros del electorado popular. Un electorado que debiera plantearse desde hoy mismo si está dispuesto a seguir a Mariano Rajoy y al grupo de progres de manual que se ha hecho con el control de un partido ya irreconocible o ir apostando por la recuperación de ese centroderecha arraigado en principios sólidos en el que tantos pusimos nuestras esperanzas. Adiós, Rajoy, adiós.

Tuesday, September 23, 2014

La navaja y la espada

  • 23 sep. 2014
  • ABC (Sevilla)
  • AQUILINO DUQUE Premio Nacional de Literatura

LA HORA DE ALBACETE

La guerra civil española fue un duelo entre la navaja y la espada, y por eso los ingleses, noticiosos del predicamento que las navajas tenían en Madrid, optaron por apoyar a las espadas de Burgos

ANTES de llegar al uso de razón política y literaria, cuando aún firmaba José Martínez Ruiz unas prosas demagógicas redactadas en estilo pedestre, el que luego sería el maestro Azorín, dijo una sandez que se apropió sin mencionar la procedencia — ¿ para qué?— el novelista manchego García Pavón en los albores de la segunda Restauración. Esta sandez de Martínez Ruiz que Azorín debió de repudiar sin la menor duda, consistía en decir que el mendigo moderno ya no se humilla pidiendo limosna « por amor de Di os » , sino que exige sus derechos a punta de navaja.
Gracias a la democracia, los derechos humanos son una realidad en nuestra patria, y nuestro pueblo —al menos aquella parte de él que no tiene escrúpulos en el manejo de la navaja, la pistola, la metralleta o la escopeta de cañones recortados— los puede ejercer sin cortapisas. Un pueblo que, libre de represión, ejerce sus derechos humanos es, en la retórica del momento, un pueblo que ha recuperado su dignidad. Esta manera de dignificarnos es el asombro del universo mundo, que se estremece de placer ante la «devolución» a nuestro pueblo, como proclamaría tanto dómine cándido, de sus derechos humanos y sus libertades fundamentales, entre las que figura de modo destacado la que un presidente de la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados llegó a denominar «la sagrada libertad de delinquir». El ejercicio de esta singular libertad estremece al extranjero de placer mientras sus víctimas sean exclusivamente indígenas. Una alemana residente en Italia estuvo en Madrid en 1970 y se fue indignada porque, según ella, era intolerable que los madrileños se permitieran el lujo que no se podían permitir los demás europeos: el de circular tranquilamente por la vía pública hasta altas horas de la madrugada. España estaba «desfasada» evidentemente, pero como no hay bien que cuarenta años dure, vino la «devolución», que es como los filósofos de lengua de trapo llaman a la revolución, y España se puso por fin a la altura de Europa, es decir, a la altura del betún.
Esa Europa «culta y civilizada» que tan farisaicamente reprobaba el estado de cosas imperante en la España de ayer, no vacilaba en aprovecharse de ese estado de cosas para hacer en España la dolce vita que tan problemático le resultaba hacer ya en sus «cultas y civilizadas» naciones. España era diferente. Por fin se consiguió que dejara de serlo, pero el estremecimiento de placer que ello produjo iría degenerando en estremecimiento de terror. El pueblo español, dueño por fin de su destino, es decir, de su navaja, no distingue a la hora de ejercer su dignidad entre compatriotas inermes y turistas extranjeros, y en Inglaterra y en otras naciones, lo que antaño se conocía como Costa del Sol, daría en llamarse sin rodeos la Costa del Crimen.
No es nuevo que fueran los ingleses los primeros en declararse asustados, y esto por dos razones a mi modo de ver: porque España ha sido tradicionalmente el solarium de la brumosa Albión, y porque nuestro modo de entender la democracia es tradicionalmente incomprensible para la nación que ha inventado la menos mala de las democracias, que es la que funciona bien que mal en ella propia y en los Estados Unidos. « Un viajero inglés del XIX — escribía ya en 1976 don Joaquín Domínguez Martín en un popular diario sevillano— dice que las clases bajas siempre la llevan consigo [la navaja], como las avispas su aguijón. Y es que mientras un inglés desarmado cierra el puño, un español abre su navaja». Yo sé de una señora inglesa, cuñada por cierto del difunto crítico literario Cyril Connolly, que cada vez que venía a España en auto en los tiempos de que hablamos, llevaba en su regazo, bien visible, un enorme facón de Albacete. No puede decirse que esta señora no conociera a sus clásicos.

La propia guerra civil española fue un duelo entre la navaja y la espada, y por eso los ingleses, noticiosos del predicamento que las navajas tenían en Madrid, optaron, aconsejados por nuestro duque de Alba, por apoyar a las espadas de Burgos.

Friday, September 19, 2014

Milongas de don Julián



GENIAL DESCRIPCIÓN DE JULIAN MARIAS 
Los argentinos 

Una vez alguien le pidió a un filósofo español, Julián Marías, muy
 conocedor del pueblo argentino y de sus costumbres y, con un gran cariño por nosotros, que hablara de los argentinos, pero con visión desde fuera del bosque y de toda pasión... 


Esto fue lo que dijo:
 

'Los argentinos están entre vosotros, pero no son como vosotros. No
 intentéis conocerlos, porque su alma vive en el mundo impenetrable de la dualidad. 

Los argentinos beben en una misma copa la alegría y la amargura.
 
Hacen música de su llanto -el tango- y se ríen de la música de otro;
 
toman en serio los chistes y de todo lo serio hacen bromas. Ellos
 
mismos no se conocen. Creen en la interpretación de los sueños, en
 
Freud y el horóscopo chino, visitan al médico y también al curandero
 todo al mismo tiempo. 

Tratan a Dios como 'El Barba' y se mofan de los ritos religiosos,
 
aunque los presidentes no se pierden un Tedeum en la Catedral.
 

No renuncian a sus ilusiones ni aprenden de sus desilusiones.
 
No discutáis con ellos jamás!!! Los argentinos nacen con sabiduría !!!
 

Saben y opinan de todo!!! En una mesa de café y en programas de 
periodistas / políticos arreglan todo. 

Cuando los argentinos viajan, todo lo compara con Buenos Aires. 
Hermanos, ellos son 'El Pueblo Elegido' ...por ellos mismos. 
Individualmente, se caracterizan por su simpatía y su inteligencia. En grupo son insoportables por su griterío y apasionamiento. 

Cada uno es un genio y los genios no se llevan bien entre ellos; por 
eso es fácil reunirlos, pero unirlos... imposible. 

Un argentino es capaz de lograr todo en el mundo, menos el aplauso de otros argentinos. 

No le habléis de lógica. La lógica implica razonamiento y mesura. 
Los argentinos son hiperbólicos y desmesurados, van de un extremo a otro con sus opiniones y sus acciones. 
Cuando discuten no dicen 'no estoy de acuerdo', sino 'Usted esta 
absolutamente equivocado'. 

Aman tanto la contradicción que llaman 'Bárbara' a una mujer linda; a un erudito lo bautizan 'Bestia', a un mero futbolista 'Genio' y cuando manifiestan extrema amistad te califican de 'Boludo'. Y si el afecto y confianza es mucho más grande, 'Eres un Hijo de Puta'. 

Cuando alguien les pide un favor no dicen simplemente 'Si', sino 'Como No'. Son el único pueblo del mundo que comienza sus frases con la palabra NO. Cuando alguien les agradece, dicen: 'NO, de nada' o 'NO'... con una sonrisa. 

Los argentinos tienen dos problemas para cada solución. Pero intuyen las soluciones a todo problema. 

Cualquier argentino dirá que sabe como se debe pagar la deuda externa, enderezar a los militares, aconsejar al resto de América latina, disminuir el hambre de Africa y enseñar economía en USA 

Los argentinos tienen metáforas para referirse a lo común con palabras extrañas. Por ejemplo, a un aumento de sueldos le 
llaman... 'Rebalanceo de Ingresos', a un incremento de impuestos, 
'Modificación de la Base Imponible ' y a una simple devaluación, 'Una Variación Brusca del Tipo de Cambio'. Un Plan Económico es siempre, 'Un Plan de Ajuste' y a una Operación Financiera de Especulación la denominan, 'Bicicleta'. 

Viven, como dijo Ortega y Gasset, una permanente disociación entre la imagen que tienen de si mismos y la realidad. 
Tienen un altísimo numero de psicólogos y psiquiatras y se ufanan de estar siempre al tanto de la última terapia. 
Tienen un tremendo súper ego, pero no se lo mencionen porque se 
desestabilizan y entran en crisis. 

Tienen un espantoso temor al ridículo, pero se describen a si mismo 
como liberados. 
Son prejuiciosos, pero creen ser amplios, generosos y tolerantes. 

Son racistas al punto de hablar de 'Negros o Judios de mierda' o 
'cabecitas Negras'. 

LOS ARGENTINOS SON ITALIANOS QUE 
HABLAN EN ESPAÑOL. 
PRETENDEN SUELDOS NORTEAMERICANOS Y 
VIVIR COMO INGLESES. 

DICEN DISCURSOS FRANCESES Y 
VOTAN COMO SENEGALESES. 
PIENSAN COMO ZURDOS Y 
VIVEN COMO BURGUESES. 

ALABAN EL EMPRENDIMIENTO CANADIENSE 
Y TIENEN UNA ORGANIZACIÓN BOLIVIANA. 
ADMIRAN EL ORDEN SUIZO 
Y PRACTICAN UN DESORDEN TUNECINO. 

Son 'Un Misterio'.

Sunday, September 14, 2014

Género y especie

  • 14 sep. 2014
  • ABC (Sevilla)
  • AQUILINO DUQUE Premio Nacional de Literatura

EL PLANETA DE LOS SIMIOS


El «especismo» viene a ser un grado
superior del «racismo», y si la manifestación práctica de éste es la discriminación por motivos de raza, la de aquél lo es la discriminación por
motivos de especie

UN entrenador o seleccionador de fútbol hubo de ofrecer excusas y abonar una multa por haber llamado negro a un negro y, como quiera que los jugadores de este color abundan y destacan, el público de los estadios, que se caracteriza por sus modales refinados, suele de vez en cuando hostilizarlos emitiendo a coro alaridos simiescos. Posiblemente para salir al paso de estos casos de xenofobia, o de genofobia (permítaseme el neologismo), el Parlamento nacional dio curso a una propuesta de ley encaminada a conceder a los monos los mismos derechos de que disfruta la «ciudadanía». Hay sin embargo una región española que está no sólo a la cabeza en lo deportivo, sino en la vanguardia en lo político, y esa región es la catalana, de cuya política de inmersión lingüística no se libran ni los monos, pues según dice un responsable del zoo de Barcelona, tiene allá un hermoso gorila al que le está enseñando a hablar en catalán. Un individuo del Parlament barceloní comenta con fina ironía ampurdanesa que es seguro que ese gorila aprenderá el catalán antes que algunos jugadores del Barsa, en clara alusión a los équipiers que al acercarse a un micrófono prefieren expresarse en castellano. No hay peligro de que este honorable padre de su patria chica, a diferencia del seleccionador susodicho, tenga que ser amonestado o sancionado, pues al ser aforado, no es de los que pagan multas, sino de los que las recaudan, aunque sólo se embolse un tanto por ciento de su cuantía. Pero es que además su equiparación ventajosa de los monos con los futbolistas es de una impecable corrección política, y está en línea con lo aprobado por el Parlamento nacional, según el cual un presunto homo sapiens, sea del color que sea, no tiene por qué considerarse superior y distinto de un primate.
Una ilustrada ministra de Cultura llegó a decir que los «grafiteros» son los quijotes de nuestro tiempo. Uno de esos «quijotes» rompía una lanza de tinta en el metro madrileño contra el «especismo», nuevo molino de viento de la modernidad. La «pintada» rezaba «S.O.S. especismo», consigna que vendría a ser una superación de «S.O.S. racismo». El «especismo» viene a ser un grado superior del «racismo», y si la manifestación práctica de éste es la discriminación por motivos de raza, la de aquél lo es la discriminación por motivos de especie. Dicho en cristiano, lo que rechazan los «antiespecistas» es la discriminación de que los animales racionales hacen víctima a los tenidos por irracionales. Como el antirracista toma partido por las razas oprimidas, el antiespecista lo toma por las especies explotadas. No quiero llevar más lejos los paralelismos, no se me vayan a ofender hermosos ejemplares de estas últimas, pues soy el primero en reconocer que en la especie animal es frecuente hallar más nobleza que en el género humano. Por ejemplo, y ya que salió lo del género, en los animales sólo hay dos: masculino y femenino, mientras que en los humanos los géneros son seis: masculino, femenino, neutro, común, ambiguo y epiceno. La sustitución del sexo por el género es precisamente lo que permite la ampliación de opciones eróticas del mal llamado homo sapiens, a las que la especie animal podría tener acceso por la vía matrimonial, ya abierta por los paladines de la lucha contra la discriminación de género.
Debo confesar que el caso me interesa y me conmueve desde hace tiempo. Una novela mía, titulada Los agujeros negros, trata precisamente de la reinserción social de un gorila, y de ella extracto el diálogo que sigue en el que el educador del simio se indigna por la decisión de las autoridades de encerrarlo en una jaula del zoo:
… Es un caso que clama a la conciencia del mundo civilizado. La trata de monos es peor que la trata de negros. — ¿De monos? — Sí,de monos; es la terminología de la especie dominante. ¡Qué le vamos a hacer! El llamado homo sapiens no quiere perder sus injustos privilegios y se defiende con palabras; se atrinchera en sus palabras. ¡Lo que es el miedo a la igualdad! Ahora, que esta vez va la cosa en serio. No sabes la que ya hay organizada por ahí. ¡Cómo se conoce que no sales al extranjero! Genaro es ahora mismo el personaje más popular de toda Europa. Por las paredes de Roma, París y Bruselas hay letreros pidiendo su libertad. Su nombre suena en los parlamentos de Berlín y de Londres. Se hacen colectas que encabezan los reyes de Escandinavia. El Comité de Demócratas Amigos de Genaro tiene ya ramificaciones en todos los países progresivos y ha puesto bombas en los consulados españoles de Ámsterdam, Riga, Maguncia, Budapest, Dresde, Oporto y San Juan de Luz.
Esta novela apareció en Barcelona en 1978 y tuvo una segunda edición en 2009 en Sevilla y no sería mala cosa que se tradujera al catalán, para que pueda leerla ese gorila tan aplicado que tiene en su zoo la bella Ciudad Condal. Y que Planeta la lance creando un premio ad hoc: el premio Planeta de los Simios.

Thursday, September 11, 2014

La kermesse heroica

Si, como es de temer, esto acabara aún peor de lo que ya está, se nos aplicarán los más despectivos epítetos, y en su rincón de la Historia Rajoy rimará ya siempre con Godoy.

 Muchos creen, parafraseando a Spengler y para poder seguir sin hacer nada, que a última hora será un pelotón de leguleyos el que salve a España.

 (Sólo dos frases de la columna de RAFAEL SANCHEZ SAUS en el Diario de Sevilla)

Friday, September 05, 2014

El tiempo irreparable

 Arcos de la Frontera, julio de 1960
ABC de Sevilla, viernes 5 de septiembre de 2014