Saturday, January 29, 2011

La paloma de la paz y el tiro de pichón







La paloma de la paz y el tiro de pichón

Del mismo modo que Velázquez es el pintor de la verdad, hay pintores de la mentira y, entre ellos, pocos con mejores títulos que Picasso, por más que sin salirnos del ámbito hispánico los hay que no le van a la zaga, como Diego Ribera. Los méritos contraídos por ambos grandes artistas son incontables, y si me inclino por Picasso, no es por patriotismo, ya que yo no establezco diferencias ni jerarquías entre los “españoles de ambos hemisferios”, según proclamaban los padres de la Constitución de Cádiz. Cualquiera que visite el que fue Palacio de Hernán Cortés en el Zócalo de la capital federal no puede menos de quedar asombrado y sobrecogido por las grandiosas pinturas murales de don Diego. También asombra y sobrecoge a muchos a este lado del mar el célebre Guernica, que despacha por “desastre de la guerra” la cogida y muerte de Ignacio Sánchez Mejías. Ese malabarismo de don Pablo es una fruslería al lado de la no menos célebre Paloma de la Paz. Ya sabemos qué clase de paz ilustraba esa cándida paloma, una paz que no daba paz y que si de boquillas se oponía a la guerra, en realidad encubría y fomentaba la guerrilla. La paz y la palabra que en el ruedo ibérico mendigaban algunos de sus poetas como Blas de Otero no eran distintas de la violencia que predicaban otros colegas desde la barrera. Un domingo en Berna, cuando aún había Telón de Acero, tuve ocasión de presenciar una manifestación en la que una juventud de poncho y porro esgrimía, entre otras, dos pancartas complementarias que rezaban respectivamente: Desarme unilateral y Armas para la guerrilla. La utopía del socialismo mundial sabía muy bien que la guerra clásica no le convenía demasiado, pero que en cambio la guerrilla, ese invento hispánico, podía ser muy útil para lograr con guerras civiles lo que era dudoso con una guerra mundial.

Medio siglo antes de que apareciera el Manifiesto Comunista, publicaba Kant su bosquejo filosófico De la paz perpetua, en el que empezaba por reconocer que la paz no es ni mucho menos el estado natural del hombre, por lo que era un deber jurídico y político su mantenimiento. Fue esta idea la piedra angular de la Carta de las Naciones Unidas, resueltas, desde el primer considerando de su parte expositiva, “a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra”. Aun así, la ONU acabaría velis nolis por ser la instancia suprema en decidir si una guerra es justa o no lo es, ni más ni menos que lo que en otros tiempos hacía la Iglesia romana. Y es que la guerra es una triste realidad que ha hecho correr mucha sangre y mucha tinta y uno de sus ardides es como el del Diablo, hacer creer que no existe o que es todo lo contrario. También Kant tenía una paloma que bien podría representar su Pax perpetua: aquella paloma convencida de que volaría mucho mejor si no fuera por la resistencia del aire.

Ya que hablamos de Iglesia romana, hubo un cónclave en el que sonó como papable el nombre de cierto cardenal hispánico, y Agustín de Foxá, destinado a la sazón en la Urbe, comentaba: “Pues si ésa es la inspiración del Espíritu Santo, va a ser cosa de apuntarse al Tiro de Pichón.” Tampoco a mí me han faltado ganas de apuntarme al Tiro de Pichón cada vez que veía en aquellos Congresos por la Paz la dichosa palomita de Picasso.

(Texto de mi intervención en nombre de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras en el acto "Reales Academias de Sevilla por la Paz" , patrocinado por el Centro UNESCO de Sevilla y celebrado en el Salón de Actos de Cajasol (antigua Audiencia) el 28 de enero de 2011, fiesta de Santo Tomás de Aquino).

Labels: , , ,

Wednesday, January 26, 2011

Lenin y Belmonte

Tuesday, January 25, 2011

Poesía en campaña

Monday, January 24, 2011

Academias sevillanas





Intervendré en nombre de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras.

Labels: ,

Friday, January 14, 2011

GRANDES RELATOS






The Catholic religion did much to prevent the formation of the national and liberal state that would have assured Spain's pre-eminence.

( David Pryce-Jones)

En una reseña harto desfavorable de un libro del hispanista Payne, el crítico, molesto por el poco caso que hace Payne de los tópicos habituales de la hispanofobia anglosajona, llega a sostener que, a partir del XVII, la “religión católica se esforzó en impedir la formación del Estado nacional y liberal que habría garantizado la preeminencia de España”. Va a cumplirse ahora el segundo centenario del primer intento serio de formación de ese Estado preeminente, cuya carta magna fue la Constitución de 1812, que salió adelante a pesar de los denodados esfuerzos de la religión católica por impedirlo. Si se exceptúa la reacción fernandina propiciada por el Congreso de Verona, todo el resto del siglo XIX y buena parte del XX se desarrolló la nación española bajo el signo del liberalismo y de la soberanía nacional con algún que otro tropiezo de poca importancia y una marcha triunfal que culminó en 1898 y aún se arrastró mal que bien hasta que con la II República entró en su recta final. Durante tres años, del 36 al 39, digan lo que digan los “bobos ojitiernos”, como decía el Ridruejo falangista, la democracia liberal estuvo entre paréntesis (también en zona roja) y no había que ser zahorí para vaticinar, como lo hizo por cierto el republicano Chaves Nogales y diagnosticó el liberal Marañón, que venciera quien venciera, el liberalismo iba a ser sometido a una larga cura de reposo. Al dar por finalizada esa cura el “equipo médico habitual”, los nuevos padres de la patria, a cual más justo y más benéfico, se lanzaron a devolver al pueblo soberano las libertades que éste dio a sí mismo, según la contradictoria jerga de la época, con el fin de que España recuperase la preeminencia de su pasado liberal sin el estorbo esta vez de la religión católica.

La única manera de mantener la fe en el progreso indefinido es llamar progreso al retroceso y eso explica que en la España de finales del XX y comienzos del XXI hayan intentado, en nombre del progresismo, retroceder a los tiempos de la Constitución de 1876 los “moderados” y a los de la de 1931 los “progresistas”. A la vista está la preeminencia en el concierto de las naciones de nuestro Estado demoliberal y socialdemócrata, aunque sea en el subgrupo de los PIGS (acrónimo intraducible). Nada que ver, como puede comprobarse, con ese Grandioso Relato que, en los años de la “cura de reposo del liberalismo”, se nos hizo creer a los españoles que era la Historia de nuestra patria.

Labels: , ,

Thursday, January 13, 2011

Chivos expiatorios

(Ayuntamiento y Plaza de la Libertad)

Chivos expiatorios

El chivo expiatorio, por no decir el malo de la película, del melodrama de costumbres de Arroyo de San Serván resulta ser el guardia municipal que encontró a la presunta víctima y la sustrajo a quienes presuntamente la tenían secuestrada. En esta fantasmagoría de presunciones en que consiste el actual derecho penal, creo tener derecho a aplicar a mi manera ese adjetivo y ese adverbio, así como a presumir que la precipitada imputación del municipal por una cuestión de forma obedezca a una cuestión de fondo. Y es que el fondo de la cuestión es aquí que el presunto culpable lo que hizo en realidad fue allanar el domicilio de unos inmigrantes de etnia romaní y atentar a la libertad sexual de una menor y de los adultos con los que tenía comercio. Cuando hace años echaban a andar las libertades que el pueblo se ha dado a sí mismo y estalló el caso Arnie, un oráculo de la nueva era declaró que “un señor que ejerce sus derechos sexuales con un menor corrupto no está corrompiendo a ningún menor”. Poco tardaría en tomar cuerpo legal la nueva mentalidad y ya la ética de la modernidad, por llamarla de algún modo, cuenta con una nutrida jurisprudencia. No hace tanto que un locutor televisivo hubo de pedir excusas por haber definido con crudo realismo a una señora catalana que proponía desde un cargo de autoridad la iniciación sexual en la escuela y justamente en Extremadura se distribuyó no hace tanto por cuenta de la Junta un manual de masturbación. Llamarse a escándalo por lo ocurrido en Arroyo de San Serván es algo que raya en la ingenuidad por no decir en la hipocresía. Si se analiza la conducta de la presunta víctima se comprueba que se merece matrícula de honor en esa nueva asignatura que se llama Educación para la Ciudadanía. Mucho me temo que el juez instructor, si es que no se da carpetazo al asunto, va a tener que tentarse la toga por más de un concepto, entre otros el de la xenofobia.

La xenofobia de rigor se difumina bastante cuando choca con la delicada sensibilidad del feminismo ambiente. No deja de ser curioso el contraste entre el rasgamiento de vestiduras ante las moras que se tapan el rostro y la indiferencia o la tolerancia ante los separatistas que se lo cubren para reivindicar su presunto derecho a implantar por parcelas el socialismo y la democracia. La Justicia ha de tener, en este peculiar “Estado de Derecho” que yo me obstino en llamar “Estado de derechos”, todo un arsenal de pesas y medidas que no se reducen a las diecisiete autonomías, sino que han de adaptarse a las innumerables minorías que continuamente incrementan el catálogo de especies protegidas. Esta protección es tanto más generosa cuanto mayor es la violencia con que la exigen sus beneficiarios.

En otros tiempos, la violencia era monopolio del Estado, pero ahora está, cuando no “transferida”, privatizada, de suerte que a la hora de castigar una fechoría, la presunción de culpabilidad recae sobre los agentes de los otrora llamados “cuerpos represivos” del “Estado residual”, trátese de los guardias civiles acusados de “torturar” a los separatistas que volaron la T4 y mataron a dos ecuatorianos o del pobre municipal que “rescató” a la menor emancipada que explotaban unos inmigrantes rumanos.

Labels: ,

Tuesday, January 11, 2011

Buen servicio



Viva la media naranja,
viva la naranja entera...

Labels: ,

Monday, January 10, 2011

El duende del Prado


Entrevista a poeta maldito

Labels: ,

Friday, January 07, 2011

Bodas de oro y Día de Reyes

Wednesday, January 05, 2011

Bodas de oro


El acontecimiento se conmemoró con algunos meses de antelación en la villa de Zufre, provincia de Huelva, el domingo 2 de enero en un marco incomparable y con una concurrencia de lujo. Eso sí que es entrar en el nuevo año con buen pie, que es lo que deseo al género humano.


Labels: